Diversos sectores del Partido Justicialista en Santa Cruz exigen la convocatoria a una interna partidaria para definir los candidatos a diputados nacionales de cara a las elecciones legislativas de octubre. Daniel Peralta, referente de Santa Cruz Somos Todos, encabeza este reclamo con una clara advertencia: «Hay que evitar que se elijan nombres de forma apresurada».
El peronismo santacruceño ha comenzado a movilizarse. En las últimas semanas, se visibilizaron reuniones clave entre intendentes como Pablo Grasso (Río Gallegos) y Javier Belloni (El Calafate), así como un pedido formal de dirigentes y afiliados del PJ para que la conducción partidaria convoque a elecciones internas. Este reclamo, impulsado por figuras como el concejal de El Calafate, Juan Carlos Rueda, y el dirigente Manuel Gómez, se suma a la postura firme de Peralta, quien sostiene que la competencia interna es esencial para consolidar liderazgos legítimos y fortalecer al justicialismo de cara a los comicios.
«Ir a una elección interna no solo permitirá renovar liderazgos, sino que también habilitará la construcción de un frente amplio, en el que se sumen otras fuerzas políticas con sus propios candidatos», afirmó el exgobernador.
Además, Peralta subrayó la importancia de alinear el cronograma electoral del PJ con el calendario nacional para evitar dilaciones. Sin embargo, advirtió que la situación actual de la provincia, marcada por el impacto de las políticas del gobierno de Javier Milei, ha generado apatía en la ciudadanía. «Hoy no hay un clima de efervescencia electoral, pero cuando el calendario avance, el peronismo puede volver a movilizarse con fuerza», analizó.
Ahora, la definición queda en manos del Consejo Provincial o el Congreso del PJ, que deberán decidir si se convoca o no a elecciones internas para seleccionar los candidatos que disputarán las tres bancas en juego por Santa Cruz en la Cámara de Diputados.
Peralta, con su visión estratégica y liderazgo, se posiciona como el gran articulador de esta convocatoria, buscando no solo ordenar el justicialismo, sino también proyectar un peronismo competitivo en la contienda electoral que se avecina.
















