En el marco de su viaje a Buenos Aires, donde participó de reuniones por el acuerdo con la Universidad de Buenos Aires (UBA), el exconcejal y actual vicegobernador de santa cruz, Fabián Leguizamón mantuvo encuentros con referentes nacionales de la UCR, como Hernán Rossi, Maximiliano Abad y Emiliano Jacobiti. Durante estas reuniones, Leguizamón obtuvo su respaldo de cara a la próxima Convención Provincial del 12 de abril, en la que se definirán las estrategias del partido centenario de cara a las elecciones venideras.
El encuentro con figuras de peso en el radicalismo nacional refuerza la posición de Leguizamón (de extracción radical), de los cuatro intendentes radicales (Daniel Gardonio de PuertoSanJulián, Matias Treppo de Perito Moreno, Carina Bosso de Gobernador Gregores, y Raúl «Pirri» Martínez de Puerto Deseado) y de los legisladores radicales (concejales y el diputado provincial Piero Boffi) que forman parte del frente electoral que hoy gobierna Santa Cruz y a su vez buscan una reconstrucción del radicalismo santacruceño.
Interna radical en Santa Cruz
El conflicto se remonta al 2018, cuando Evaristo Ruiz, junto a concejales del Frente para la Victoria (FPV), desplazaron a Leguizamón de la presidencia del Concejo Deliberante en una sesión que la Justicia luego declaró nula e ilegal. Desde entonces, hubo dos pedidos de expulsión de Ruiz que la UCR no trató hasta ahora.
El fallo del Tribunal de Disciplina de la UCR provincial argumentó en su momento que la demora se debía a la espera de una resolución judicial aunque en 2018 la Justicia ya había fallado en contra de Ruiz, sancionándolo y obligándolo a pagar costas legales. Además, vale recordar que el Tribunal es un órgano partidario e independiente, por lo que no necesitaba esperar ninguna resolución judicial para actuar.
Renuncias y una crisis en puerta
El radicalismo santacruceño enfrenta un creciente malestar interno. Fabián Leguizamón presentó su renuncia en el año 2020, generando una ola de desafiliaciones en la capital y en el interior provincial.
Desde ese entonces, distintos sectores del partido acusan a la conducción de la UCR de haber protegido a Ruiz y de no haber tomado medidas disciplinarias oportunas contra dirigentes que pactaron con el kirchnerismo. Incluso, el presidente del Comité Provincia, Daniel Roquel, reconoció públicamente que fue testigo de los acuerdos entre Ruiz y el sector de Jorge Cruz con el FPV.
La decisión de no expulsar a Ruiz fue vista como un intento desesperado por salvar la imagen partidaria, pero también refleja las divisiones internas y la falta de liderazgo claro en el radicalismo santacruceño.
Mientras tanto, el sector que respalda a Leguizamón y sus aliados continúa fortaleciendo su posición, con apoyo de referentes nacionales y de los distintos sectores del radicalismo que integran el frente opositor. La Convención Provincial del 12 de abril será clave para definir el rumbo del radicalismo en Santa Cruz.
















