El presidente de AAAVYT dijo que los números no anticipan una buena temporada, aunque aclaró que todavía es pronto para una evaluación definitiva.
La temporada turística empieza en El Calafate con una advertencia de Ariel Rial, presidente de AAAVYT: “Ojalá me equivoque, no quiero ser pesimista, pero no vislumbramos una buena temporada”. Su diagnóstico llega después de una temporada baja que ubicó entre las más difíciles desde la pandemia.
“Me animo a decir que, después de los años de pandemia, debe ser una de las peores temporadas bajas en El Calafate”, sostuvo. Rial señaló que la ciudad tiene su infraestructura y su economía especialmente orientadas al turismo, por lo que la falta de movimiento golpea directamente a quienes trabajan en la actividad.
El inicio tampoco le ofrece señales de recuperación: afirmó que los números respaldan su preocupación, aunque aclaró que el período turístico recién comienza y que todavía es prematuro hacer un balance definitivo.
Rial asumió la presidencia tras la renuncia de Gisela Martínez y lleva 15 años trabajando en la comisión. Explicó que la entidad interviene ante organismos municipales, provinciales, Parques Nacionales y Nación para abordar problemas cotidianos de los prestadores privados.
Frente a ese panorama, defendió la realización de eventos como una herramienta para darle visibilidad al destino. “Todo evento que se realice en la localidad es una vidriera para Calafate”, expresó. Según su evaluación, esas actividades pueden beneficiar de manera directa o indirecta a distintos sectores de la economía local.
En materia de promoción, señaló que la agenda del Ente Mixto de Promoción Turística contempla una última actividad del año en Gramado, Brasil, y una programación intensa para el año siguiente.
El diagnóstico de Rial y las acciones de promoción mencionadas surgen de la información publicada por TiempoSur.



